Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche transcurrió lo más normal posible, Preppy no dejaba de tocarme las piernas por debajo de la mesa, y Marian no apartaba la mirada de mi, al igual que lo hacía Logan. Enzo trató en todo momento de mandarle con disimulo miradas cargadas de severas advertencia, pero tal y como lo sabíamos todos los que lo conocíamos, le importaba una m****a.
Para la llegada del postre, por fin Enzo cambió el







