Tony casi se atragantó con su propia saliva.
— ¿Casarnos? Amá, apenas estamos empezando...
— Tonterías —interrumpió Guadalupe— se conocen desde hace meses, viven bajo el mismo techo, y claramente se aman. En mis tiempos, ya estarían planeando la boda.
Marjorie, recuperando algo de su compostura, intervino.
— Guadalupe, apreciamos su bendición, de verdad, pero quizás deberíamos tomarnos las cosas con calma, hay mucho pasando en el rancho ahora mismo...
— Precisamente por eso —dijo Guadalupe— con