Por la mañana, Tony, Marjorie, Blake y Danna estaban sentados alrededor de la mesa de la cocina, disfrutando del desayuno preparado por Guadalupe, cuando el sonido de un vehículo acercándose llamó su atención.
Tony se levantó, mirando por la ventana.
— Vaya, vaya. Parece que tenemos visitas.
Blake, aún adolorido por sus aventuras del día anterior, gruñó.
— ¿Más sorpresas del rancho? Espero que no sea otro animal que quiera darme una paliza.
Tony sonrió, guiñando un ojo.
— No te preocupes, cita