Laura ya estaba lista para asistir a la boda de su hija. A pesar del dolor que sentía al saber que no volvería a estar con Alejandro y de tener que ocultarle que esperaba un hijo de él, no podía negar que se veía realmente hermosa.
A pesar de ser una mujer madura, aún se conservaba muy joven, y no cabía la menor duda de que no aparentaba la edad que realmente tenía. En cierto modo, esa era la razón por la cual Alejandro se había enamorado perdidamente de ella.
Se vistió con un traje elegante qu