Narrado por Liam Donovan (53 años)
Dicen que los soldados nunca se retiran, solo encuentran nuevas colinas que defender. A mis cincuenta y tres años, mis rodillas crujen un poco más y el cabello en mis sienes es de un gris ceniza que Mia jura que me hace ver "peligrosamente distinguido", pero mi mirada sigue siendo la de un halcón. Especialmente hoy, el día de nuestra gran reunión familiar en la villa.
Han pasado veinte años desde que Atenas llegó a nuestras vidas para cerrar el batallón. Veint