Salí del despacho feliz y contenta, esperando con ansias la salida de esta tarde, mi emoción desborda por cada poro de mi piel, al punto que mi profesora se muestra un poco molesta por mi entusiasmo e incluso me ha regañado por pensar que no estoy prestando atención, pero lo cierto es que, estoy atenta a todo lo que me está diciendo y teniendo los ánimos por los cielos, me concentro mejor. La lección de hoy fue bastante entretenida desde mi punto de vista.
Después del almuerzo, Alessio me dice