Me duele todo, desde la cabeza hasta los pies. Estoy agotada, confundida. No tengo ni idea de dónde estoy. ¿Por qué Evanora es la única persona que reconozco en esta habitación? ¿Por qué este hombre grande e intimidante, aunque muy guapo, me mira como si yo fuera la respuesta a todos sus problemas? ¿Por qué me siento tan atraída por él?
Siento que estoy perdiendo la cabeza. Si a eso le sumamos el cansancio extremo, lo único que quiero es que todo el mundo me deje en paz. Excepto Evanora; de el