Capítulo 44. Luana
Era tarde en la noche y Marco se había demorado muchas horas en acudir al llamado de su ama y señora, Luana Díaz.
Su padre lo había entretenido con un largo sermón, instándolo a centrarse en su trabajo.
-Eres el joven más inteligente y capaz que conozco, hijo. Tienes habilidades naturales para los negocios, y sé que te gusta trabajar. Lo disfrutabas tanto… Por eso estudiaste para ser aún mejor en este empleo, aún cuando yo nunca te lo exigí, no me interesaba que estudiaras… eres mi heredero y