Capítulo 23. El corazón herido
Los siguientes días transcurrieron sin tensiones. Marco había frenado sus acercamientos directos hacia Ámbar y ambos se concentraron en la convivencia tranquila, y sus trabajos y estudios respectivamente.
Finalmente, el primer fin de semana con la familia de él, en todo su esplendor, llegó.
Ella estaba muy nerviosa, pero la presencia de Marco era un efectivo calmante. Se lo veía seguro y confiado de que todo saldría bien, algo que lograba transmitirle.
Preparó una valija con ayuda de Julia,