Mundo ficciónIniciar sesiónClara no podía dormir, le retumbaba en su mente las palabras de Yoon “…seguro pensarán lo que quiero que piensen, que me gustaste y que esta noche te hice mía”, una matriz de opinión que capaz convendría muy bien para poder sustentar todo, pero es muy hiriente, es como si él declarara a los cuatro vientos que Clara era una chica fácil.
Además, aun se estremecía Clara recordando esas palabras, sobre todo las tres ultimas “…te hice mía” ¡Por Dios que pensaba que en cuestión de segundos le arrancaría toda la ropa que le molestara para cumplir su amenaza! Clara de nuevo usando la técnica de reseteo de pensamientos sin éxito, es decir moviendo su cabeza de un lado a otro, pues las imágenes que se le venían a la mente eran cada vez mas intensas y casi vividas, es que era imposible detener la imaginación de Clara, se decía a si misma que seguro debajo de ese traje de diseñador que llevaba Yoon debía haber algo digno de derretir a cualquier mujer, si de por si ella ya estaba derretida con su mirada oscura e intensa, si se le añade aún más elementos Clara quedaría inútil y totalmente rendida a sus órdenes, Clara haría lo que Yoon le pidiera. Clara intenta su reseteo de nuevo pero si bien se elimina esas imágenes batiendo su cabellera, acompañada de un golpecito en las mejillas a la vez, su cabeza sigue volando sin dejarla dormir, recordaba que Yoon también le había dicho en su oficina sobre la condición impuesta por él para firmar el contrato de transmisión “…me enviaran a cierta persona de su empresa y me rogará por esos derechos”, y acaso era ¿ella esa persona?, es decir, que ¿Clara Palacios le rogara? o ¿una persona con sus características?, es decir que la empresa enviara a alguien que no le importaba sacrificar, una que se arrastrara por ellos y obtuviera la firma, parecía que la mejor opción, era que Yoon haya pedido específicamente que quería a Clara Palacios, aunque igual era humillante, se debate entre cual era menos humillante pero ambas lo eran, todo era muy extraño y hasta retorcido. Clara sacude su cabeza de nuevo tratando de dejar ir a esos fantasmas que la atormentan. Seguía Clara sin poder dormir, ¿de verdad no había otra manera? su paz era perturbada por trata de responder esa pregunta sin ningún éxito, no la conseguía, que frustración, respiró fuerte buscando así aceptación y fortaleza, simplemente no se atormento más, que piensen lo que quieran, ella debe ocuparse de que el plan se cumpla por estos 6 meses así que seguiría las instrucciones de Yoon al pie de la letra, también porque va a vivir con él, mientras menos conflictos se generen, menos roces y pasara mejor estos 6 meses. En simultaneo, en la habitación del CFO, él también tenía cosas en que pensar, se sentía satisfecho, un genio, con esta idea brillante se desharía de la fastidiosa de su madre por lo menos 6 meses, justo los que necesita para que su madre se olvidara de presentarle a nadie más, ya que en ese periodo incluso menos, se lograría casar la última de su catálogo de posibles nueras. De repente la paz de Yoon se ve perturbada por otro pensamiento, en lo que se vaya Clara es capaz que su madre busque la manera de salirse con la suya de todas maneras, ¿sería capaz de ahora mirar entre las familias que le conviene, hijas divorciadas o viudas? ¿llegaría a tanto?, definitivamente no era un plan blindado, siempre supo que solo compraría paz por 6 meses nada más. Yoon suspira, piensa con un vaso de whisky corto y puro en su mano mientras ve el espectáculo nocturno de luces de Seoul. Yoon empieza a pensar ¿qué haría que su madre dejara de insistir definitivamente?, era una pregunta que le quedaba en el aire sin respuesta. De repente, la cara de Clara aparece en sus pensamientos, sonríe pícaro levanta una de sus cejas mientras toma un sorbo de whiskey, pensando en que ¡Clara no está nada mal para el papel, es más, es bastante bonita e incluso muy fácil de manejar!, definitivamente parecía que el destino le sonreía al mandarle a una occidental, pecosa de ojos claros y cabello ondulado, totalmente lo contrario a los estándares coreanos, totalmente disruptivo, exótico.






