Sarah Brown
Caminaba por el jardín cubierto de nieve, caminaba como podía entre tanta nieve. Hacia frío, pero me encantaba sentir ese aire fresco, lleno de paz y tanta calma. Mirase donde mirase, estaba lleno de escoltas, entrar aquí, es imposible.
Desde esta mañana no sé nada de Vlad, no le vi y sinceramente, no sé en donde anda metido.
Creo que no le gustó echar a su hermano ni discutir con él, al fin al cabo, es su hermano.
La tranquilidad de este luga