Para el tercer sábado de diciembre, todo el mundo se estaba preparando para ir a la villa Ayrith a pasar el fin de semana. El frío era aún más fuerte que la semana pasada, y la nieve ya cubría las calles y el césped de todo el país. Había sido una noticia extraña escuchar que este invierno sería uno de los más fríos, y no solo en Eskarya, sino en todo el continente junto a Nishmad, el continente árabe. Afortunados Aetoys por tener el océano Delside.
—¿Por qué tardaste tanto? — Lhu le preguntó a