CAPITULO 27 : ACLARACIONES. ( segunda parte )
—No, mamá, pero me da gusto que esté bien.
—Sí. Sigue con esa mujer; la verdad no me agrada, ni siquiera recuerdo su nombre.
Celeste tomó las manos de Alicia y la vio a los ojos.
—Por eso quiero que tú también seas feliz, hija, que encuentres a alguien que te ame y te haga feliz.
Alicia entrecerró sus ojos y una lágrima rodó por su mejilla.
—Mamá, te quiero, no te preocupes si estoy muy bien.
—Hija, te amo.
—Yo, igual, gracias por tu cariño.
Alicia sacudió su cabeza y limpió la lágrima de su mej