EL PUNTO DE VISTA DE LUCA
Llegaron al amanecer. Los presentí antes de ver hilos de oro y plata, y algo más oscuro, hilos que no pertenecían a Viento del Ocaso. Se movían por el bosque como un río, demasiados para contarlos, demasiado organizados para ser otra cosa que un ejército.
Rafe también lo sintió; ya estaba despierto cuando me incorporé, ya vestido, ya encaminándose hacia la puerta.
"Ya están aquí", dijo.
Asentí, buscando mi ropa. "Las manadas vecinas han estado observando, esperando a v