EL PUNTO DE VISTA DE LUCA
Desperté con la luz del sol y el silencio. Por un momento, no supe dónde estaba; el techo sobre mí me resultaba desconocido... vigas de madera toscamente talladas, nada que ver con la piedra de las cuevas de los Vástagos ni con la lona de las tiendas del Refugio.
Entonces, el recuerdo me golpeó: Caín, la torre, la plaza. Caleb de rodillas, mirando la sangre de su padre en sus manos.
Me incorporé suavemente, con la cabeza dando vueltas. A mi lado, Rafe se movió, encontr