PUNTO DE VISTA DE LA AUTORA OMINISCENTE
No había tenido intención de hablar de ello.
El pasado era una habitación cerrada, y guardaba la llave alrededor del cuello, apretada contra la fría cicatriz donde solía estar su corazón.
Durante veinte años, no había abierto esa puerta, ni a Caleb, ni a Elara, ni siquiera a sí mismo.
Pero mientras se encontraban en el umbral del vórtice, el Omega Lunar y su Alfa creado, y la luz de la Tejedora envolvió sus manos unidas.
Las palabras salieron de él sin qu