Decir que el odio creció en el corazón de Brandon era poco. él sentía algo más allá que iba del odio. Su mejo amiga, la persona que más dijo quererlo era la misma que lo había separado de su gran amor de la infancia.
— ¿Cómo pudiste, Tábata?
—Lo siento, lo siento mucho, Brandon —ella bajó la mirada.
— ¡Por ti no pide detener a Cristal ayer!
— ¡No me hagas culpable de tus errores!
—Ahora te lo digo, ve tras ella, ve y dile cuanto la amas, no la dejes ir porque ella está a punto de abordar con