Sin dejar de pensar una y otra ve en las palabras que Tábata le había dicho una noche anterior, pensando en que ella podría tener razón, debía de dejar ser feliz a Cristal y a Brandon no pudo evitar continuar pensando en la verdad que ella le había dado. Tábata no estaba embarazada, Cristal lo estaba, encima era un hijo de Brandon, encima ellos se amaban pero la verdad es que no podía permitir que Cristal, una mujer que valía tanto se quedara con un patán como Brandon. Un hombre inmaduro