Sin importarle nada, dejando las puertas de la camioneta de la que bajaba Brandon, llegó al aeropuerto como él mismo se lo había propuesto, no sabía mucho del lugar a donde ella iba, solo tenía en la mente el horario del vuelo, todo lo que podía hacer era correr, correr y correr y creer que en cualquier momento sus ojos serían capaces de ver a la misma mujer hermosa con la que había compartid una noche anterior.
La gente solo lo veía correr como un loco a ese hombre, las mujeres pensando qu