TRES DÍAS DESPUÉS
Tres días habían pasado desde el momento en que los Lambert no pudieron encontrarse con los Bennett pero ya no más, la paciencia del señor Lambert estaba agotada y era en ese momento en que ya no iba a soportar que el señor Bennett apareciera en el momento en que quisiera, y sobre todo, se sintiera en el derecho de jugar con ellos cuando los más poderosos eran los Lambert.
No había día en que Brandon no hubiera dejado de pensar en lo que le había dicho a Tábata y en la manera