Mundo ficciónIniciar sesión—Edgar, no me lastimes. Mi padre jamás te lo perdonaría— habló ella entrecortando las palabras, sintiendo mucha sed y mareada también.
—nena… —escuchó una voz masculina y bastante grave, más de lo normal, le pareció artificial. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo y alarmó sus sentidos, se sentía expues







