Mundo ficciónIniciar sesión—una princesa hermosa—mientras toca la cara de Adelina quien se había agachado para estar a su altura y al ella sentir la suavidad de esas pequeñas manos sobre su rostro sintió una sensación única.
—Buenas noches, disculpe usted el inconveniente es que este pequeño hombrecito se pone muy inquieto cuando ingiere algo dulce —se disculpó Kar







