A la mañana siguiente, Azzael llevaba el desayuno a la cama, se subió en ella y besó la espalda y cuello de Agatha mientras la abrazaba –
Cariño, despierta, debes comer algo.
Mmm es muy temprano
No amor, es pasado medio día.
Un ratito más
Hagamos algo, comes, y vuelves a dormir, hazlo por mí.
Está bien – Agatha se sentó aun adormilada –
Preparé avena, has estado delicada del estómago, así que preparé algo suave, ven abre la boca – Agatha abrió la boca y se dejó alimentar por Azzael, él estaba co