Llegando a casa, Agatha le entrega las frutillas a su madre mientras saca dos o otres para comer, Azzael está callado, pensativo, Agatha lo abrazó y besó su cuello
Amor, ¿pasa algo?
Nada, es solo que quisiera pasar tiempo contigo a solas – Agatha se acercó a su cuello y susurró –
¿Y si vamos a la playa que fue nuestra luna de miel? Podemos decirle a mi familia que iremos a caminar
Me encantaría – Agatha le avisó a su madre y se fueron caminando al bosque donde Azzael rompió el espacio, estaban