Amaneció y Agatha aun estaba abrazada a Azzael, sentía como él acariciaba su cabello – mmm – Agatha se movió abrazándolo más fuerte, Azzael en ese momento respondió su abrazo y besó su frente –
Hola princesa.
Mmm, buen día amor, ¿que hora es?
Son pasada las 9:30, amor debemos hablar – el cuerpo de Agatha se tensó, cada vez que Azzael pronunciaba esas palabras algo malo iba a pasar, se sentó y el adormecimiento del sueño abandonó su cuerpo inmediatamente –
¿Qué pasó? – Azzael sonrió y besó su man