Mundo ficciónIniciar sesiónAl final de cuentas, tuvimos que quedarnos tres días más. Brad despidió a los dos modelos vagos y poco profesionales esa misma tarde y, ahora, a los pobres ilusos que viven en una esfera de cristal, les tocará pagar una cuantiosa indemnización. Ya veo la mano de Alexander Collins metida en eso. Un despiadado y candente hombre que, con un gruñido, pone a suspirar a las féminas necesitadas y no necesitadas.
Han sido unos días bastan







