Tohbías
Su olor está calado en cada fibra de mi cama, es tan denso que aunque lleve ya varios minutos que ella se encerró en el baño, sigue en mis instintos como si estuviese aún desnuda a mi lado.
Verla despertar ha sido todo un espectáculo, jamás había detenido en ver a ninguna mujer tan despacio como con ella.
Su cuerpo desnudo está hecho a la medida del mío, cabía a la perfección entre mis brazos y el vaivén de caderas moviéndose en la penumbra me hace querer reventar la maldita puerta y v