15. Acuerdos
Javier apenas podía concentrarse en lo que decía su padre, porque su mente estaba distraída, pensando en Andrea desnuda esperando por él en la habitación.
—Javier, ¿estás escuchándome? —la voz severa de su padre lo arrancó de su ensoñación.
—Sí, claro —mintió, observando a la mujer que había poseído con tanta pasión, desapareciendo en el ascensor.
Javier corrió para detenerla, porque no era así como debía terminar ese día, pero se detuvo al darse cuenta de su desnudez. Sabía que no tenía ningun