LETIZIA
Estaba dentro del walk-in closet cuando me detuve al ver las cosas de Blaze. Vi su camisa favorita. La tomé entre mis manos y fue como si aún pudiera sentir el aroma familiar de Blaze.
—Te extraño —dije mientras abrazaba su camisa—. Te extraño muchísimo. Por favor, vuelve, Blaze. No puedo sobrevivir sin ti.
Inhalé su olor conocido y mis lágrimas cayeron aún más.
—Te amo, Blaze. Ni siquiera llegué a decírtelo en persona. No pude mostrarte que te amo, ni decirte las palabras que antes no