Miguel se detuvo y se volvió para mirar a Jenny, sus ojos fríos como el hielo:
—Aquella noche de lluvia salvaste a mi madre y a mí, y durante todos estos años ya te lo he compensado.
Su tono era indiferente, su rostro una máscara impenetrable. Era la primera vez que Laura escuchaba a Miguel mencionar a su madre. Podía sentir la tensión en el cuerpo de Miguel, su mano apretando la suya con fuerza.
¿Qué había sucedido en aquella noche lluviosa para provocar tal reacción en él? No pudo evitar pensa