Sin dudarlo un solo momento, asiento frenéticamente sabiendo que eso es lo que más deseo. Después de todo, aunque estuvo sobre mi pecho, no tenía la suficiente fuerza para poder cargarla y abrazarla, como tanto lo merece.
Así que, mientras los gemelos y mis padres están hablando por teléfono sobre la seguridad o cómo podemos marcharnos, el doctor abre la pequeña cápsula donde se encuentra mi hija y con cuidado la saca de ella para colocarle mis brazos.
Todo mi cuerpo tiembla ante lo que voy a e