Mundo ficciónIniciar sesiónSi el baño antes de que ellos entraran se sentía un poco frío, ahora está completamente congelado por la frialdad con la que nos observa Noah. A pesar de que hay mucho ruido afuera, después de que Noah cierra la puerta del baño, todo está tan silencioso que puedo escuchar como trago duro ante el miedo de lo que pueda suceder.
‘Ahora sí te llegó la hora de la muerte, Marcela.’ Me digo mentalmente.— No t






