Sentada en un fabuloso banco de mármol nacarado en el gran vestíbulo, Enza observaba a Hamil montando en bicicleta por primera vez en su vida. Feliz, pedaleaba en todas direcciones, evitando cuidadosamente los obstáculos que resultaron ser valiosas obras de arte que debían valer una fortuna. Hubiera sido mejor que pudiera divertirse afuera, pero debido a los periodistas, Enza había encontrado esta solución de emergencia. Hamil tenía todo el espacio que deseaba en este espectacular vestíbulo, qu