En el silencio de aquella mansión solo se logra escuchar los zumbidos de unos cuantos zancudos que se han colado seguramente por la puerta que conduce al jardín. En la habitación principal duermen los dueños de la casa, mientras que en la habitación que está al lado de esa, duerme un sueño profundo su hijo, el pequeño José Antonio.
Mientras que afuera de la casa y por un punto ciego y desconocido para el guardia de seguridad, hay un hombre vestido de negro y con su rostro cubierto con una másca