Mundo ficciónIniciar sesión—Automáticamente, señora Luz —respondió Hiz—. Sólo necesita firmar usted y todo su núcleo familiar queda dentro del seguro.
—Ay, niña, muchas gracias —soltó la mujer mientras firmaba.
Otras de las vecinas cercanas a la casa de Hiz se acercaron a ella para saludarlas y en vista de la noticia del seguro, no lo pensaron dos veces para firmar. De hecho, se fueron llamando unas a otras para que se acercara







