El aire parecía volverse más espeso a medida que avanzábamos. Cada paso que dábamos resonaba en el silencio de la noche, un sonido pesado que, en lugar de brindar confort, solo alimentaba la sensación de que algo nos observaba, acechaba desde las sombras. El viento soplaba entre los árboles, pero su murmullo era diferente ahora. Ya no era el canto tranquilo de la naturaleza. Era una advertencia. Una amenaza invisible que se cernía sobre nosotros.
Ashen caminaba delante de nosotros, su postura e