~Mia~
Llamaron a la puerta de mi estudio una hora después de mi sesión.
Gruñí, irritada por la interrupción. "¿Quién anda?", pregunté, porque no iba a abrirle la puerta a la persona equivocada.
"Soy Anna."
Después de respirar hondo, fui a abrirle. "No viniste a visitarme mientras estaba en el hospital. ¿No te enteraste de que me había mordido una serpiente?", la acusé en cuanto abrí la puerta y vi su bonita cara mirándome fijamente.
"Disculpe, Alteza. Pero alguien tenía que encargarse de la mon