63. Sin miedo
Gabriel miró la en el rostro desencajado de su amigo y era claro que no solo no tenía idea sino que ocurría algo más, — ¿qué debo hacer?
— Por ahora pon en venta todas las propiedades incluyendo mi apartamento excepto por esa propiedad, deseo ir a verla.
— No crees que quizá esté en mal estado o no esté en condiciones para que puedas entrar…
— Solo la observare desde afuera.
— Entonces yo te llevaré, por cierto los papeles de adopción de Mía podrás firmarlos mañana en la mañana.
— Te lo agradez