Mundo ficciónIniciar sesiónAdam
Fulminé con la mirada a Martina.
—Ya es suficiente de ti. Es mi esposa y no quiero escuchar nada más sobre esto.
—Tú no eres quien va a decirme si vale la pena o no. Sí creo que vale la pena y eso es todo lo que importa. No me importa nada más —le dije a Martina firmemente.
Me miró tristemente. Martina se veía como si quisier







