Reina
La búsqueda terminó como siempre ocurre con una mentira, silenciosamente, casi como si nunca hubiera sucedido. No hubo ningún anuncio, ni siquiera una explicación, como si el pobre hombre cuya vida había arruinado no importara tanto. Ningún cuerpo regresó para la inspección, y ninguna confesión se exhibió ante nosotros. Simplemente regresamos por donde habíamos venido, pisando terreno familiar, como si nada irreversible hubiera sucedido. Como si nadie hubiera sido secuestrado por mi culpa