El soldado entra en la sala de la prisión, que hasta la mañana estaba vacía.
Una bella pluptoriana lo miró intensamente.
__ ¿Cuál es tu problema?
__Contigo ninguno. - Ella responde.
__ Más respeto, soy una autoridad.
__ Después de lo que escuché, para mí no eres nada.
__ ¿Qué escuchaste?
__ Que vas a secuestrar a una persona.
__ está soñando
__ Tengo un oído mucho más agudo que el tuyo.
__ perra!
Él la agarra por el cuello a través de los barrotes y la estrangula, luego la suelta.