Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Alyssa anunció que empezaríamos con el entrenamiento, jamás habría imaginado lo que tenía planeado para Seth y para mí. Me había hecho muchas ideas en base a historias de mi madre, e incluso había inventado las mías propias.
Escalar montañas tan empinadas que ni las cabras se atrevían a poner una pata en ellas, y tan altas que quedaría de nosotros poco más que una masa sanguinolenta si es que pisábamos donde no debíamos. Bucear hasta las profundidades de ríos llenos de pirañas,







