Mundo ficciónIniciar sesiónAidan tiró suavemente de las riendas de su caballo, haciéndolo detenerse. Inclinó la cabeza hacia atrás y observó el enorme edificio frente a él. Era uno de los numerosos centros de entrenamiento repartidos por toda Illya, pero a pesar de lo que pudiese implicar su magnitud, no era ni el más grande ni el más importante.
Se encontraba situado a unos cuantos kilómetros al este de la posada en la que habían pasado un par de noches. Apenas les había costado una mañana de camino llegar has







