Mundo ficciónIniciar sesiónLa cena siguió así durante otra hora: con el vino y el ruido y las referencias que habría que haber dejado sin hacer pero que nadie dejó sin hacer, con Marcos recuperando una dignidad que se le escapaba cada vez que Rafael decía algo, con Lucía y Valentina en el tipo de complicidad que tienen las mujeres que llevan semanas procesando cosas juntas y que pueden permitirse la catarsis de reírse de ello.
A las once y media, Rafael recogi&oac







