Capítulo 43 Algo prohibido.
Las palabras de su madre se repetían sin descanso en su mente, mientras su estómago daba vueltas, estaba tan contento cuando se le pidió ir a nueva York, y todo por la tonta ilusión de ver a Renzo, algo que ahora le provocaba pánico y por novena vez en lo que iba del viaje en avión, Huang fue al baño y vomito lo poco que le quedaba en el estómago, que solo era el agua que había bebido por pedido de Shen.
— ¿Me dirás que demonios te sucede? O juro que are aterrizar esta maldita avión, y te arras