~TJ
A Joey no le importó ser gentil. Me agarró las piernas y tiró de ellas hacia atrás hasta que mis rodillas prácticamente tocaban mis orejas. Estaba completamente a pelo, con mi piel pálida expuesta al aire frío y a las miradas curiosas de mis amigos.
Cuando se empujó dentro, sentí como si me estuvieran partiendo en dos. Solté un aullido agudo y sin aliento mientras su verga gruesa y masiva estiraba mi culo hasta el límite absoluto. Podía sentir cada una de sus crestas forzadas profundamente