10. Puedes irte
Miré a Santiago y negué. Lo miré a sus ojos, sus ojos color café y sentí una gran decepción de mí porque desde el día uno que acepte salir con él sabía que no tenía sentimientos hacia él y que jamás logre enamorarme de él como se lo hice creer en su momento, claro que me dolió el día que termino nuestra relación por motivos personales, sin embargo, había comprendido que eso iba a suceder tarde o temprano porque yo no me había enamorado completamente de él.
—Yo acepto a Liam como mi hijo, hago l