La cena había estado transcurriendo con cierta normalidad, aunque aun con tensiones, desde que la señora Crawford había intervenido a su favor. Rhaena, sin embargo, ya no se sentía ni medianamente intimidada. Siempre había convivido con gente de dinero, el matrimonio D´Angelis siempre fue gentil con ella y de ellos había aprendido buenos modales, aunque su madre siempre mostro un disgusto terrible por el hecho de que la viesen con buenos ojos, pues, según sus palabras, los señores solo debían d