Capítulo 63
Punto de vista de Caleb
La invitación grabada en plata se sentía como una broma cruel bajo el sol abrasador de Andalucía. Mientras observaba el perímetro de la Villa de Cristal desde la sombra de un Citroën alquilado, la realidad del aparato de seguridad de los Sterling se impuso. Aquello no era solo una fiesta; era una fortaleza.
El distrito de la M estaba custodiado por hombres con auriculares y ojos que escudriñaban en busca de anomalías con la precisión de un depredador.
Incluso