Cleo no podía dejar de pensar en lo que había sucedido la noche anterior, el haber estado con Ivar mientras tenían sexo había sido una de las mejores cosas que le podían pasar. En algunas partes de su cuerpo tenía unos leves chupetones los cuales estaban escondidos por la ropa, pero al ella al verlos les causaba nuevamente una excitación completa. Ivar le había ocasionado tantos orgasmos que, al terminar cayo rendida en la cama, aquel hombre era dominante y apasionante en la cama, y le encantab